10/06/2005

codicias femeninas



Esto a propósito de un altercado por alli... entre dos idiotas...
¿Es verdad que las mujeres siempre estamos comparando y compitiendo con nuestras compañeras de género?, ¿Qué es ese sentimiento que no podemos controlar cuando vemos u oimos nombrar de una mujer mejor que nosotras?, mejor en el sentido que cada una le de, claro está. A veces pensamos cuando vamos por la calle y vemos a una potencial “codicia” ( codicia porque todos la desean y son muy pocos los que logran conseguirla) en nuestro ego, hacemos una introspección y nos reconocemos tal cual somos, con defectos y virtudes, y es en ese momento en donde decimos, “no es mejor que yo”, nos sentimos seguras, autoconvencidas y seguimos nuestro camino, el problema comienza cuando nos volteamos y vemos a una docena de varones que no piensan lo mismo, y que se dan vuelta para halagar a tal brote femenino y que hasta podrían hacer cualquier cosa por corroborar tal obra de arte –en labios suyos-. Nuestra seguridad se nos derrumba, ya no somos las competentes que creímos y nos vamos todas envidiosas y auto desprestigiadas de la situación.
No quiero decir que nuestro fin al salir a la calle sea complacer a esa jauría masculina ni que seamos unas envidiosas y fracasadas empedernidas, sino que simplemente la competencia, la envidia y la niñería existen dentro de cada una de nosotras, aunque jamás las queramos evidenciar, están dentro, aferradas a nosotras perpetuamente. Entonces, ¿Será que nuestra competencia comienza cuando nos sentimos sustituidas y menos atractivas por los adanes?
solo y exclusivamente por ellos?? Conciente o inconcientemente nos arreglamos para sentirnos seguras, para crear actitud, para sentirnos dentro y no fuera del ambiente, para sentirnos integradas, reconocidas, y además, para que nuestra pareja no nos sea arrebatada de nuestros brazos por una codicia cualquiera, para dar frente a la situación, para poder sentirnos íntegras y vencedoras ante cualquier eventualidad, incluso aquella de caminar por la calle.
Con todo lo anterior no estoy diciendo que queramos llegar a ser como una de estas señoritas codicia, no, en realidad por muy bella que pueda llegar a ser una mujer físicamente, nunca se va a comparar con otra, pues, la mayoría de las veces somos reflejo de nuestro interior, y por consiguiente, únicas.
Si aquellas señoritas codicia tienen una perfecta capa exterior, nosotras, todas, somos la consecuencia de haber sido de esta manera y no de otra, autenticas y originales. En realidad, no sé si hablo representando a una mayoría, sólo hablo por aquellas no perfectas, por aquellas que miran a su alrededor y sienten que no son una escultura animada, aquellas que se sorprenden de la hermosura de alguna otra fémina, por aquellas que aún se sorprenden de lo niñas que podemos llegar a ser.
Las señoritas codicia en realidad están donde nosotras queramos que estén y como nosotras las queramos ver, las señoritas codicia, son codiciadas por aquellos que esperan un trofeo que mostrar, por aquellos que las denominan codicia para generar la carrera y el interés de la virilidad que los acompaña y así tener un juego por el que competir y ganar.
Los demandantes de estas féminas cuando llegan a conseguir su trofeo se dan cuenta que la inalcanzable miss codicia, es en realidad una mujer como cualquier otra, con mañas e imperfecciones, y lo más importante con celo e inseguridad de que llegue alguna otra codicia que pueda desvirtuar su ya proclamada corona, que ni ella sabe que tiene.

2 Comments:

Blogger La Exiliada del Sur said...

acertado Mujer, muy acertado. que bien que escribes, además.
pero te acuerdas cuando lanzabamos a pescar a la lorena una miss codicia, ella si que era generosa, nos daba a todas que comer.

saludos
bueno el post, a proposito

11:06 p. m., octubre 06, 2005  
Blogger Jano ::.. said...

Gracias por lo de Idiotas! Jajaja si lo sé. ¿codicia por qué? cual es el real objetivo de la palabra codicia. Las mujeres que toman esta nunca ven el objetivo de esta.
Gracias por lo del post esos comentarios ayudan de mucho! Vale.Saludos

12:04 p. m., octubre 07, 2005  

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