10/28/2005

Una noche

Sintió deseos, anhelos, tenía ganas de estallar en un extasis infinito, la pasión la rodeó con sus brazos llenos de líbido, vió tonos azules, violetas mezclados con amarillos, una imposible amalgama de tonos, formas, movimientos sutiles...
Estaba en otra dimensión, pero no una desconocida, al contrario, una muy familiar, sentía el calor, la locura, el desenfreno, la sutileza... Una sonrisa le dibujaba el rostro, era coqueta, satisfecha, de doble fondo, primero agradecida, luego déspota...
Era medianoche, una delicada melodía de tango fusión que se escuchaba a lo lejos, unas copas de algún licor enconchado en el fondo de alguna botella, un sutil acompañamiento de marihuana y la terraza de algún edificio en el centro de la ciudad, fueron los cómplices de aquel encuentro...
A lo lejos se veían como una silueta que se fusionaba, disminúa y luego volvía imponente...
Sus manos se perdían, no tenía conciencia de lo que sucedía. Sólo sentía. Ese mundo increible de sensaciones se hizo presente, creía que nunca más volvería a digerirlo a palparlo, saborearlo, tenerlo entre sus manos, se sintió más sensual que nunca, más mujer que nunca, su edad no tuvo importancia, sólo la pasión y la entrega, la llevarón a ese momento inigualable, inmejorable, único dentro de sus expectativas. Asi pasó la noche...
En la mañana despertó con una suave brisa, su cuerpo desnudo, cubierto sólo con la chaqueta del amante, sintió pudor, rápido buscó su ropa, nerviosa intentaba vestirse, miraba a su lado y sentía una mezcla de satisfacción y remordimiento...
A sus 50 años, no podía entender que un joven hubiese querido pasar la noche con ella, se sintió vieja, acabada, incompetente, pero decidió no cuestionarse más e irse rápido, no quería verlo a la cara...
El despertó un mometo después, la buscó ansioso, quería abrazarla, sentirla una vez más, la amaba desde hace tanto... Pero se había ido, sintió verguenza, se sintió poco hombre, pensó que tal vez no había podido satisfacer a su amante veintitantos años mayor, se sintió demasiado niño, inexperto, incompetente, pero decidió no cuestionarse más e irse rápido, tal vez podría alcanzarla...
Que cosas la vida no?, las vicisitudes que se presentan... a veces...